El objetivo más noble (y el propósito real en la vida) de cualquier organización integrante de una cadena de suministro es lograr una óptima correlación entre oferta y demanda en el tiempo, a la que he denominado Gestión Optimizada de la Demanda (GD). Para promover la optimización, es necesario que las organizaciones que integran una cadena de suministro se pongan sus “sombreros corporativos” cuando coordinen las actividades de los departamentos involucrados en la armonización entre oferta y demanda.